
Por: Esmarlin Fernández – La región Ozama, que compone la provincia Santo Domingo y el Distrito Nacional, concentra la mayor cantidad de pacientes con VIH registrados en República Dominicana y también encabeza los casos de abandono al tratamiento, de acuerdo con datos del Sistema de Registro Nominal de Atención Integral (SIRNAI) correspondientes a 2026.
Las estadísticas oficiales muestran que de los más de 80,000 pacientes registrados en el sistema nacional, 35,644 se encuentran en la región Ozama, equivalente a casi el 44 % del total nacional. De ellos, 24,611 permanecen activos en tratamiento antirretroviral, mientras que 10,723 figuran como inactivos, la cifra más alta registrada entre todas las regiones del país.
Los datos reflejan una realidad que va más allá de la disponibilidad de medicamentos. Aunque el Estado dominicano garantiza el acceso gratuito al tratamiento para las personas diagnosticadas con VIH, miles de pacientes continúan alejándose del sistema de salud.
Especialistas y organizaciones vinculadas a la respuesta nacional al VIH han asociado esta situación a factores como el estigma social, el miedo a revelar el diagnóstico, la discriminación, dificultades económicas para acudir a consultas, problemas de salud mental y la falta de adherencia a tratamientos de largo plazo.
La situación observada en Ozama forma parte de una problemática que se ha mantenido durante años dentro de la respuesta nacional al VIH. En trabajos anteriores, N Digital documentó que más de 22 mil pacientes registrados aparecen actualmente inactivos en tratamiento a nivel nacional, una cifra que representa uno de los principales desafíos para las autoridades sanitarias.
Ozama, la región con más pacientes

La diferencia entre Ozama y el resto de las regiones es considerable. Mientras Ozama registra 35,644 pacientes, la segunda región con mayor cantidad es Cibao Norte, con 13,885. Le siguen Yuma, con 8,690 pacientes; Higuamo, con 6,388; y Cibao Nordeste, con 3,438.
Los datos también muestran que Ozama concentra la mayor cantidad de pacientes activos en tratamiento, con 24,611 personas, seguida de Cibao Norte, con 10,177; Yuma, con 6,006; e Higuamo, con 5,144.
La concentración de pacientes en Ozama no resulta extraña si se toma en cuenta que esta región incluye el Gran Santo Domingo, la zona más poblada del país y donde se encuentran algunos de los principales centros especializados en atención integral para personas que viven con VIH.
Donde más pacientes abandonan el tratamiento

De acuerdo con el informe, la región Ozama también lidera las cifras de inactividad, con su registro de 10,723 pacientes inactivos en tratamiento, una cantidad superior a la suma de varias regiones del país y que además, representa el 30.08 % de todos los pacientes registrados en la región.
Después de Ozama, las mayores cantidades de pacientes inactivos se encuentran en Cibao Norte, con 3,578; Yuma, con 2,588; Higuamo, con 1,193; y Valdesia, con 961.
Al analizar los porcentajes, las regiones con mayor proporción de pacientes inactivos son Ozama (30.08 %), Yuma (29.78 %) y Valdesia (29.16 %), lo que evidencia que el desafío de mantener a los pacientes dentro del sistema de salud no se limita únicamente a la capital.
Higuamo muestra la mejor retención

Entre todas las regiones evaluadas, Higuamo presenta los indicadores más favorables de permanencia en tratamiento. Según los datos oficiales, el 80.53 % de los pacientes registrados en esa región permanece activo en tratamiento, el porcentaje más alto del país. Además, solo el 18.68 % figura como inactivo, la proporción más baja entre todas las demarcaciones analizadas.
Estos resultados contrastan con los observados en Ozama y Yuma, donde cerca de tres de cada diez pacientes registrados aparecen fuera del tratamiento activo.
El reto pendiente
Las cifras reflejan que uno de los principales desafíos de la respuesta nacional al VIH ya no se limita al acceso a medicamentos o al diagnóstico oportuno.
Durante los últimos años, República Dominicana ha logrado ampliar la cobertura de pruebas, incrementar el acceso a tratamientos antirretrovirales y reducir nuevas infecciones y muertes asociadas al sida. Sin embargo, los registros oficiales continúan mostrando dificultades para retener a miles de pacientes dentro del sistema de atención.
La continuidad del tratamiento es considerada fundamental para controlar la enfermedad, reducir la carga viral y disminuir las posibilidades de transmisión. Por esa razón, especialistas consideran que el próximo gran reto de la respuesta nacional al VIH consiste en garantizar que las personas diagnosticadas no solo tengan acceso a medicamentos, sino que permanezcan vinculadas de manera permanente a los servicios de salud.
Mientras tanto, los datos del SIRNAI revelan una realidad contundente: casi la mitad de los pacientes con VIH registrados en el país se concentra en Ozama, una región que también encabeza la cantidad de personas que han abandonado el tratamiento.
Lo que representa el tratamiento ante este virus
La continuidad del tratamiento constituye uno de los pilares fundamentales para controlar la epidemia. Los medicamentos antirretrovirales permiten reducir la carga viral hasta niveles indetectables, mejorar la calidad de vida y disminuir considerablemente el riesgo de transmisión del virus.
Por esa razón, especialistas consideran que el desafío actual de la respuesta nacional al VIH ya no consiste únicamente en diagnosticar más personas o ampliar la cobertura de medicamentos, sino en evitar que miles de pacientes desaparezcan del sistema de atención una vez conocen su condición.
Las cifras acumuladas durante los últimos años reflejan una paradoja: mientras República Dominicana ha logrado importantes avances en la detección y tratamiento del VIH, continúa enfrentando dificultades para retener dentro del sistema a una parte significativa de las personas que dependen de esa atención para preservar su salud y calidad de vida.
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