Mochilas, loncheras, termos, cuadernos, lÔpices, sacapuntas, masillas, pegamentos, entre otros útiles abarrotan los estantes de las tiendas. Jorge GonzÔlez
Santo Domingo, RD.- A escasos veinte dĆas de que resuene el timbre escolar para inaugurar el aƱo lectivo 2026-2027, programado para el lunes 24 de agosto, la angustia económica se apodera de los hogares. Padres, tutores y representantes inician la compleja travesĆa de abastecer la canasta escolar entre recurrentes quejas por los elevados costos de uniformes, Ćŗtiles y listas de materiales que sobrepasan las proyecciones iniciales.
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Durante un recorrido realizado por un equipo de El Nacional por diversos centros comerciales del Gran Santo Domingo, entre 11:00 a. m. a 3:00 p. m., fue notoria la masiva concurrencia de compradores en busca de ofertas en uniformes, mochilas, cuadernos y calzados.

A menos de tres semanas del inicio del año lectivo, los padres enfrentan un notable incremento de precios en uniformes, útiles ylistas de materiales que sobrepasan las proyecciones iniciales
“La verdad es la misma historia de todos los aƱos. Las cosas suben y los sueldos siguen igual. Mire, yo tengo una niƱa de tres aƱos en un colegio modesto, como decimos. Pago 6,000 pesos de mensualidad y 3,000 pesos de transporte. En libros y materiales gastĆ© 10,000 pesos, y en uniformes y zapatos 12,000 pesos”, expresó Alejandra Ortiz, residente en Alma Rosa.
Los consumidores coinciden unĆ”nimemente en que, los costosos textos educativos, los calzados, mochilas y loncheras representan el gasto mĆ”s pesado para sus bolsillos. En un escalón secundario, pero igualmente oneroso, se sitĆŗan los uniformes de diario, de educación fĆsica y los Ćŗtiles de escritura indispensables.
El valor de las vestimentas y calzados

Comprar los útiles ya es una costumbre en familia, después de ahà pizza o hamburguesas. Jorge GonzÔlez
El mercado de calzados para niƱos de 3 a 12 aƱos muestra cifras elevadas. Los modelos genĆ©ricos o de gama media varĆan entre 800, 1,300, 1,500 y hasta 2,500. Sin embargo, cuando se trata de tenis deportivos de marcas reconocidas, la cifra asciende drĆ”sticamente alcanzando montos de entre 3,500 y 4,500 pesos.
Por otro lado, la indumentaria bÔsica registra precios considerables. Los pantalones se venden entre 800 y 1,400 pesos, mientras que las camisas rondan entre 250 y 500 pesos. A esto se suma que múltiples colegios privados comercializan de forma exclusiva los uniformes dentro de sus instalaciones, excluyendo únicamente el calzado.
Las mochilas presentan un rango de precios variable, sujeto estrictamente a la marca, durabilidad y personajes de moda plasmados en su diseƱo; se cotizan entre 600, 900, 1,200 y hasta 3,500 pesos. Paralelamente, las loncheras oscilan entre 400, 800 y 1,200 pesos en los comercios.
Ćtiles escolares y materiales esenciales
En el rubro de papelerĆa, los cuadernos varĆan segĆŗn su volumen de pĆ”ginas, empastado y fabricante, vendiĆ©ndose en 40, 65, 125 y hasta 250 pesos por unidad. Los lĆ”pices de colores, fundamentales en las tareas diarias, oscilan entre 150 y 300 pesos, segĆŗn sean de cera o de madera/carbón.
Un artĆculo indispensable en la actualidad es el termo de agua personal, vital para la hidratación estudiantil. Sus precios oscilan entre 150, 250, 400, 650 y 1,500 pesos, donde factores como el material de conservación tĆ©rmica, la calidad del plĆ”stico y la ilustración de portada incrementan sustancialmente el valor final.
Adicionalmente, el gasto corriente en borradores, sacapuntas, reglas y pegamentos añade una suma sustancial a la factura final. Los padres deben recorrer múltiples tiendas para comparar precios e intentar amortiguar el golpe financiero que implica equipar completamente a varios estudiantes dentro del mismo núcleo familiar.
Pilar Moreno

Como todos los años el inicio del periodo escolar representa un dolor de cabeza para los padres o tutores debido a la compra de útiles escolares. Jorge GonzÔlez
Kindergarten: El nivel mƔs costoso
Contrario a la creencia popular de que los niveles iniciales representan un menor desembolso, en kindergarten o centro educativo para niños, y preprimaria es donde mÔs se gasta. Esto se debe a que los materiales requeridos poseen especificaciones pedagógicas muy técnicas y son mayoritariamente importados, lo que encarece significativamente su comercialización.
Cabe destacar que muchos colegios no solo exigen editoriales especĆficas en sus listas de Ćŗtiles, sino tambiĆ©n marcas determinadas de productos para la elaboración de los trabajos.
AdemĆ”s de uniformes y libros, las exigencias abarcan artĆculos de higiene personal y manualidades: toallas, toallitas hĆŗmedas, papel higiĆ©nico, desinfectantes, alcohol, cartulinas, papel de construcción, mandil, bloques pedagógicos, pinceles, gel de baƱo, pegamento blanco y silicón lĆquido, sobrecargando el presupuesto familiar de manera desmedida.
Para culminar el presupuesto inicial, las instituciones solicitan habitualmente un maletĆn estudiantil especializado que integra los libros de texto y cuadernos de trabajo interactivos. Este paquete cerrado oscila entre los 4,500 y 5,000 pesos, consolidando a la educación inicial como la etapa con mayor presión económica.

Las compras de útiles escolares representan una divertida aventura entre padres e hijos, que muchas veces se torna con discusiones graciosas por la preferencia de los infantes. Jorge GonzÔlez
Ayudas estatales con limitaciones
En el sector público, donde el Estado distribuye calzados, uniformes y mochilas, persisten disconformidades entre las familias. Los padres denuncian que las mochilas entregadas resultan poco atractivas para los estudiantes, lo que genera un fuerte rechazo en los niños, quienes prefieren diseños mÔs vistosos.
“QuizĆ”s piensan que uno se queja mucho, pero si el Gobierno ayuda con eso de los uniformes y zapatos, que den cosas que uno pueda usar y no tenga que salir a comprarlas porque el zapato o el pantalón que te dieron no le sirve a tu hijo”, comentó Gertrudis Tavares, residente en Pantoja, Santo Domingo Oeste.
A esta situación se suma la falta de variedad en las tallas de vestimentas y calzados. Frecuentemente, los kits no disponen de los números adecuados para los alumnos, lo que obliga a los tutores a incurrir en gastos imprevistos para comprar las prendas faltantes en comercios privados.
"AquĆ uno no sabe quĆ© hacer con estos precios de los Ćŗtiles escolares. La mochila y los uniformes estĆ”n por las nubes. El sueldo no nos alcanza para nada y todavĆa falta comprar los libros. ¡Esto es un verdadero abuso!", Antonia Cabrera, residente e n Villa Mella.
Datos a tomar en cuenta
Aunque no hay una versión oficial de parte de las autoridades de educación y asociaciones de colegios privados varias personas consultadas afirman que la matriculación de los estudiantes se ha incrementado entre un 5 y 10 % con respecto al año anterior.
En la actualidad ya muchos colegios venden los uniformes y los libros. Otros venden el combo completo agregƔndoles a esto los materiales gastables en el aula.
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